May 25, 2013
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Entrevista Exclusiva con Amenazada Autora de ‘Los Señores del Narco’

anabel

Por Maria Lourdes Pallais, IDL-Reporteros

Delgada, de corta estatura, entra sonriente, discreta, casi desapercibida. En minutos, la intensidad del tono de su voz, el brillo que despiden sus ojos inteligentes y su presencia pequeña pero dinámica domina la entrevista. Habla rápido, enfatizando con los ojos y las manos. Solo a veces pausa y se toma más tiempo para reflexionar. Dispara dardos verbales con decisión, especialmente cuando se refiere a las autoridades mexicanas, que incluyen la Procuraduría General de la República (fiscalía federal), la Secretaría de Gobernación (Interior) y la Policía Federal, dependencias que para ella han destacado por su ineficiencia y “cinismo” en lo relativo a la protección de los derechos humanos e integridad física de los periodistas.

Es Anabel Hernández, reconocida periodista de investigación y autora de “Los Señores del Narco” (2010), donde expone los nexos de la clase política, policiaca y empresarial mexicana con el narcotráfico, particularmente con el Cartel de Sinaloa y su líder Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, a quien la DEA considera el narcotraficante más poderoso de todos los tiempos; y “México en llamas” (2013), que narra quiénes fueron los cómplices del ex presidente Felipe Calderón; la farsa de su guerra contra las drogas; las cartas de los secuestradores que cortaban orejas, manos, dedos, y los sobornos a Genaro García Luna cuando era jefe de la Policía Federal en 1998 y 1999. Hasta 2011, Hernández (Premio Pluma de Oro de la Libertad) fue la reportera estrella del diario digital Reporte Índigo, donde destacaban sus polémicas portadas sobre los atropellos e ilícitos de García Luna; sobre el “Palacio de los Excesos” del gobierno federal; sobre la asesoría del ex presidente Vicente Fox a la campaña de Enrique Peña Nieto, entonces aspirante del PRI a la presidencia, entre otras.

Hoy, la periodista “más valiente” de México, “chiquitita de estatura pero de gran corazón”, como dice el corrido que lleva su nombre, está enojada y no lo esconde.

Le quitan los escoltas

Son absolutamente cómplices de los homicidios de los periodistas porque son igual de responsables el que tira el gatillo y el que, siendo autoridad, permite que eso suceda”, afirma, contundente, a IDL-Reporteros.

Habla de quienes tienen el deber de proteger su vida, luego de que una fuente le revelara un plan de García Luna para matarla haciéndolo pasar por accidente, robo o secuestro.

El “odio” de quien fuera el funcionario engreído de Calderón hacia ella, dice, nació cuando se enfocó en documentar actos de corrupción y de complicidad con la delincuencia organizada de él y otros altos funcionarios.

Tras denunciar al ahora ex ministro ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el entonces fiscal de la Ciudad de México y ahora alcalde Miguel Ángel Mancera, le ofreció escoltas 24 horas al día.

Todo así hasta hace unas semanas, cuando le anunciaron que la “medida cautelar” concluiría en junio. La razón: al gobierno de la Ciudad de México no le “competía” esa responsabilidad.

Fue entonces que la Junta de Gobierno del llamado “Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas”, que incluye a Gobernación, fiscalía federal, CNDH, legisladores y otras autoridades, decidió estudiar su caso. En una primera reunión el pasado dos de mayo, la Junta decidió reevaluar el plan de protección “previo a la conclusión de dicho periodo” en junio. Analizará ofrecerle protección de una agencia federal, en la que Hernández no confía porque sospecha que está coludida con García Luna. Aunque en el escrito, la Junta asegura que también revisará la propuesta del Gobierno de la Ciudad de México de “prestar una escolta permanente”, Anabel desconfía:

Ésta es una clara muestra de porqué siguen matando impunemente periodistas en México. Y entiendo que puede ser una respuesta a mis fuertes críticas planteadas a la Junta el 26 de abril pasado en la audiencia que tuve ante ustedes para plantear mi caso”, les escribe por email. Se refiere a su ponencia ante esa Junta donde “fui a reclamarles su incompetencia por todos los periodistas asesinados, como los compañeros torturados y descuartizados en Veracruz; como el [caso] de Regina Martínez, asfixiada por estrangulamiento hace un año en Veracruz”.

Desconfianza no gratuita

México ocupa un infame octavo lugar en el mundo en casos de impunidad en crímenes y agresiones contra periodistas, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

Entre diciembre de 2006 y diciembre de 2012, al menos 14 periodistas fueron asesinados en represalia directa por su labor, dice el CPJ. Hace unas semanas, la oficina en México de Artículo 19, una organización internacional que defiende y promueve la libertad de expresión, también recibió una carta con amenazas. Y son las mujeres periodistas las más vulnerables, según Orfe Castillo, coordinadora de Solidaridad y Acción Urgente en Mesoamérica.

No sorprende entonces la desconfianza de Hernández. “No les estoy pidiendo lo que no me pueden dar. Solo pido que el gobierno del DF no me retire los escoltas que me concedió (la fiscalía capitalina) hace cinco años”.

Si fracaso y me convierto en una víctima más, no va a ser mi fracaso. Va a ser el fracaso de todos los que están aquí sentados”, les dijo.

Una vida fragmentada

Hablar del efecto que ha tenido todo esto en su vida personal no es tema fácil para Anabel, madre soltera de dos hijos, de 16 y de tres. Pero lo enfrenta. Confiesa haberse quedado encerrada en su casa por temor. Confiesa también haber perdido productividad. “Ha sido un desgaste emocional, anímico, de productividad muy alto…”.

¿Has tenido miedo?

Si yo no hubiera tenido que perder tanto tiempo quedándome encerrada en mi casa, en tener miedo, en no buscar más fuentes de información para no ponerlas en peligro, hubiera sido más prolífica.

¿Cómo ha afectado todo esto a tus hijos?

La enfermera me decía ‘si no te concentras en tu bebé, lo vas a perder’, y mi hijo nació bien pero prematuro. Ahora de tres años, me queda claro que está profundamente afectado y me preocupa cómo se va a reflejar más tarde. Mi hija parecía que podía aguantar la presión pero está en plena adolescencia, quiere ir a fiestas, al cine y no puede… ¿Quién me devuelve eso? ¿Cuántos años tendrían que pagar estos corruptos para repararlo?

¿Cómo vive esto tu madre, tu familia?

Mi madre tiene 74 años y padece de diabetes. Me ha pedido que ya no (investigue) más… Mis hermanos me reclaman porque estoy involucrando a mi familia. Yo me tomo largos tiempos, dos o tres meses, con mi familia sola, para tener algo de cordura, algo de paz; caminar en las calles de algún país del mundo, tranquilamente, vivir libre…

¿Cómo te ha cambiado esta experiencia?

Me volví más incisiva. Entre más me presionaban, más aguerrida. Esta cacería que emprendieron contra mí lo que me arrojó es que estaba en la ruta correcta, que debía seguir investigando. Y no voy a parar…

¿Considerarías vivir fuera de México?

El nunca no existe pero si algún día (sucede) es porque a mí se me dio la gana, no porque nadie me quiera correr de mi país; ni los delincuentes ni el gobierno… Si algún día me voy es porque a mí me conviene…

¿Tienes momentos de desencanto, de basta ya?

Eso me lo reservo pero algún día espero escribir al respecto -hace un pausa, reflexiona y contesta- No es que seamos fuertes sino que tenemos tanto miedo de perderlo todo que no nos queda más que luchar.

¿Ser mujer ha influido en tu caso?

Siempre pensé que la persecución de García Luna y de sus policías corruptos tenía que ver con lo que estaba publicando pero ahora sé que no solo me odia por mis reportajes sino también por ser mujer.

¿Cómo lo sabes?

Por la manera en que se expresaba sobre mí por ser mujer; sus comentarios soeces, lo que iba a hacerme por ser mujer.

García Luna será el más visible, sobre quien ella tiene evidencias de que se quiere vengar de su trabajo, pero no es el único. El objetivo de su pluma es la corrupción, ese fenómeno tan común no solo en México, sino también en América Latina, que pocos periodistas enfrentan con tanta valentía. Su trabajo en la adversidad, que busca una cultura de honestidad y transparencia, estorba a los poderosos. Y cuando se tiene éxito (“Los Señores del Narco” fue uno de los títulos más vendidos en México en 2010), peor aún.

Ya lo dijo Roberto Saviano, el periodista italiano que vive bajo protección policial tras haber investigado a la Camorra napolitana en “Gomorra”, “puedes investigar, pero cuando te haces demasiado popular arriesgas tu vida“♦

[Foto por Maria Lourdes Pallais]

La autora y periodista Maria Lourdes Pallas radica en la Ciudad de Mexico.

Cesar Chávez, Mi Líder y Defensor

cesar chavez

Armando García

Todos los pueblos han tenido un lider  que ha luchado por que la justicia llegue a los más necesitados, a los parias, a los desamparados, a los que con su sudor y su trabajo edifican la riqueza de las sociedades en las que le tocó vivir.

Algunos de esos caudillos, pocos lograron su objetivo, otros fueron cegados al principio o a la mitad del camino y muchos con ahínco levantaron la bandera de su lucha y han seguido adelante.

El dramaturgo alemán Bertolt Brecht dijo que “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son imprescindibles”.

Una de esas personas, los que lucharon toda su vida y su legado sigue vivo, gracias a quienes tomaron el liderazgo de su lucha y de otros que gracias a su ejemplo caminan por el sendero de la lucha social, está muy cerca de nosotros, del pueblo inmigrante, del campesino, del obrero, del estudiante, me refiero al extinto líder campesino César Chávez.

A 20 años de su muerte, la vida que llevó César Chávez sigue siendo escuchada en muchos rincones del país, y en otros ha querido ser borrada de los libros de la historia. Manifestaciones se realizan por todo el país honrando su nombre y levantando la bandera de lucha por conseguir una reforma migratoria.

César, es nuestro líder  en Estados Unidos, principalmente del campesinado. Consiguió lo que muchos fallaron por mucho tiempo, formar un sindicato, una unión, un movimiento que sentó el ejemplo del estilo de lucha necesario en este país para conseguir conquistas laborales, dignas de un ser humano.

Para los que tuvimos la fortuna de trabajar cercanamente con él, César nos mostró el camino sin violencia de la lucha por la justicia social. Algo difícil de concebir por muchos llamados revolucionarios que su meta es derrocar por la vía armada a los gobiernos, la oligarquía, la burguesía en el poder.

César logró que las grandes empresas agrícolas se doblegaran ante la presión del boicoteo a los productos agrícolas, un arma económica, infalible, que afectó directamente a la riqueza de los poderosos, los intocables, de los influyentes en todos los aspectos de nuestra sociedad.

César logró abrir los ojos a una sociedad que el alimento que uno se lleva todos los días a la boca, fue cosechado por alguien que no tiene suficiente para comer y menos para sostener a su familia. La sociedad estadounidense supo de la miseria, la desesperación, la angustia del campesinado a través del boicoteo, al ver como miles de campesinos llegaron a las grandes ciudades a pedirles a los consumidores que no compraran uvas o lechuga, porque estaban manchadas de explotación, marginación y humillación.

César dijo que el sufrimiento del campesino no tiene precio, pero logró que los agricultores cedieran en compensar ese sufrimiento al mejorar las condiciones de trabajo.

El movimiento campesino que él empezó, sembró la semilla de los logros actuales de los hispanos en todos los ámbitos de la sociedad estadounidense.

Sin sus enseñanzas y su ejemplo, hubiera sido casi imposible que la población inmigrante, los estadounidenses de origen hispano, tomaran conciencia del momento que les tocó vivir y supieran cuál camino tomar para ser reconocidos en una sociedad hostil y discriminatoria hacia la raza de bronce.

Cesar dijo en 1984 que muchos en puestos prominentes de una alguna manera u otra estaban conectados a la lucha campesina. Ya sea por no comer uvas o lechugas boicoteadas, o hubieran participado en una marcha o línea de protestas en tiendas o supermercados.

César ya no está físicamente con nosotros. La consigna de ¡Sí se Puede! que se escuchó desde los surcos del campo hasta las ciudades, ahora se escucha en todo el mundo y hasta el Presidente Obama la utilizó ampliamente en su primera campaña electoral. Y la sigue usando cuando se encuentra ante los hispanos de este país.

Su lucha no debe olvidarse, debe ser conocida en todos los rincones del país y además la lucha debe seguir, ya que campesino que César organizó, la mayoría ya no está con nosotros. Nuevas generaciones de mano de obra joven llega a los campos, a las fábricas, a las ciudades, provenientes de América Latina y de otras partes del mundo. Algunos recogerán las conquistas de César, otros son y serán explotados y humillados por sus patrones y discriminados por la sociedad que siempre lo ha mirado con malos ojos. Pero las enseñanzas de qué se debe hacer, y cómo se puede ganar, ya están escritas, simplemente hay que ponerlas a la práctica. Ya no hay que reinventar la rueda, simplemente hay que tomar el timón y seguir adelante sin dar marcha atrás.

Las luchas por la reforma migratoria, por reformas laborales, se pueden ganar sin violencia. Sigamos el ejemplo de César Chávez y de todos aquellos que siguen su legado.

 Armando García es un periodista independiente que trabajó con César Chávez  y el United Farm Workers Union por años, incluso como director del movimiento  de boicot .

[Photo de Armando García y César Chávez  cortesia de Armando García]

¿La Hora de Mexico?

mexico venezuela flags

Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo

Muerto Chávez, México deberá demostrar que tiene los tamaños para ser el líder máximo en América Latina. 

Sobre Chávez póstumo, casi todo está escrito. Que la popularidad del comandante bolivariano tras 14 años en el poder se explica porque su gobierno mejoró el nivel de vida de decenas de millones de pobres. Que las multitudes hoy dolientes no lo llorarán para siempre. Que para Cuba, su petróleo es sinónimo de supervivencia. Como su alianza ideológica para la Nicaragua de Daniel Ortega. Que el chavismo sin él y su carisma va a estar difícil, pero no imposible. Que hubo más imágenes religiosas en su funeral que en el cónclave de Roma. Que la Venezuela que deja es el país más violento de América del Sur con la cuarta tasa de homicidios más alta del mundo. Que el polémico líder cuyos restos siguieron los pasos de los de Lenin, Mao y Ho Chi Minh, es el fracaso con más éxito de América Latina.

Pero fue Gabo quien mejor ha descrito a Chávez, muchos años antes de su muerte. Tenía dos perfiles, escribió nuestro Premio Nobel de Literatura en 1999. “Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más”. Y la historia no dictaminará por uno de los dos. Jugará con ambos hasta la eternidad.

Lo que no está a discusión es que Hugo Chávez deja un hueco en América Latina. Para muchos, ese espacio podría ocuparlo México, país legendario el siglo pasado por abrazar las causas nobles de sus hermanos del sur pero que, durante 12 años de panismo, los ignoró, concentrado en el vecino distante del norte.

Peña Nieto, y sus asesores, se dieron cuenta que la muerte de Chávez era el momento idóneo para salir en la foto. De ahí la presencia del jefe de Estado priista entre los 33 líderes mundiales que viajaron al país sudamericano para decirle adiós al comandante bolivariano.

Hoy, la Cancillería mexicana tiene un nuevo reto. Ya no se trata solo de dejar atrás la imagen y percepción de inseguridad y violencia. Ahora es momento para una vuelta de tuerca hacia América Latina.

Además de promover a Pemex como una empresa moderna del nivel de Petrobras, y de cultivar ese coqueteo nefasto, pero imprescindible, con Estados Unidos, la política exterior de México deberá demostrar que el país tiene los tamaños para ser líder de la América hispanohablante.

Aparte de la liberación anunciada de la francesa Florence Cassez y de su oportuno viaje a Caracas para las exequias de Chávez, a 100 días de su gobierno, EPN no ha hecho gran cosa en política exterior.

Cierto, ha cambiado el discurso de la guerra a la paz, pero eso, por ahora, es pura retórica.

Porque los muertos no han desaparecido. La inseguridad sigue siendo la marca del país. Una violación tumultuaria de seis españolas en Acapulco. Alertas de viaje del Departamento de Estado norteamericano. Ejecuciones, como la del secretario de Turismo de Jalisco, José de Jesús Gallegos. Secuestros, como el del consejero electoral distrital de Tamaulipas Ramiro Garay. Balaceras, persecuciones y bloqueos de avenidas entre 14 grupos de civiles armados en siete Estados del país.

Todo eso huele mal, y vende peor.

Expertos opinan que el tiempo de México como “Big Daddy” de América Latina es cosa del pasado. Ya no hay guerrilleros que esconder ni conspiraciones que albergar.

Hoy, para unir a la América Latina del siglo 21, además de carisma, la capacidad de convocatoria va de la mano con el poder económico. Como el petróleo de Chávez. O como el Petrobras brasileño de Dilma Rousseff.

¿Qué ofrece Peña Nieto a sus vecinos del sur? La incógnita abre un interesante compás de espera.

Periodista y autora Maria Lourdes Pallais es colaboradora de Reporte Indigo

[Foto por ruurmo]

Chávez Amado y Odiado, la Voz de los Pobres

chavez_opinion_1Por Armando García, News Taco

Con el fallecimiento del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se cierra una etapa de la lucha de los pueblos latinoamericanos para salir de la desigualdad social en la que se encuentran. Y se abre una era donde se elija un sucesor que continúe con el legado del extinto mandatario o, si uno de sus opositores más acérrimos de la oligarquía, llega a tomar el poder en abril próximo, peligraría la nación venezolana al instaurarse nuevamente un gobierno con política agradable e entreguista a los Estados Unidos de América.

No hay lugar a duda que Chávez fue amado por muchos al considerarlo un revolucionario por desafiar los designios de Washington y, de aliarse a regímenes izquierdistas en el Caribe, Centro y Sudamérica, y abrir mercados comerciales con los enemigos del imperio estadounidense. Los que lo amaron agradecen y disfrutan los logros sociales que Chávez obtuvo para los sectores más pobres de Venezuela.

Para otros fue odiado, considerándolo un dictador totalitario, acusándolo de hacer de Venezuela una copia de la sociedad cubana con muchas carencias debidas al bloqueo y embargo económico que ha padecido por más de medio siglo. En los reportes periodísticos del pasado 5 de marzo y en los días sucesivos, se veía a un pueblo en luto, mientras que las voces anti comunistas, anti revolucionarias, anti socialistas, anti bolivarianas, brillaban por ausencia.

Chávez fue uno de los mandatarios que ayudó económicamente y con insumos a países, como Cuba, para combatir bloqueos  y presiones externas que limitaban el desarrollo de sus pueblos. Fue la figura de unidad entre las naciones que optaron buscar el desarrollo con o sin el consentimiento de Estados Unidos. Chávez tomó como bandera a Simón Bolívar, al Che Guevara y hasta Fidel Castro que lo consideraba como padre de la revolución en el continente latinoamericano.

Chávez pasó a la historia al intentar crear el socialismo del Siglo XXI, influenciado con una fe Cristiana no común y restringida en algunos países socialistas, aprendiendo y evitando los errores de los regímenes marxista-leninistas, cuyos modelos en la práctica real, no han funcionado de acuerdo a la teoría de ese modo de producción. Chávez quiso hacerlo buscando reelegirse cada vez que la constitución se lo permitía, intentando cambiar a una sociedad y la mente de una población mayoritaria acostumbrada a vivir en la pobreza y a una minoría oligarca, cuyos privilegios fueron amenazados por las reformas, cambios y expropiaciones que Chávez hizo en 14 años en el poder, y  se quedó corto en su intento, porque la muerte lo atrapó y ahora su camino deberá ser tomado por otros dentro de la revolución bolivariana y, si el capitalismo toma nuevamente el poder, por desgracia su lucha habrá sido en vano por una sociedad justa,  libre de ataduras imperialistas y entreguistas a intereses de unos cuantos en detrimento de la mayoría de la población. Descanse en paz, Hugo Chávez. ¡Hasta Siempre!

Armando García es un periodista independiente. Fue el corresponsal y columnista  de Conexión Hispana en San Angelo, Texas y director de medios de Finding Produtions en Los Ángeles, California. Trabajó como corresponsal de la agencia española “EFE,”  “Hispanic Press News Agency” en Washington, D.C.,  y en los periódicos La Prensa y Rumbo de San Antonio, Texas. García es fundador de Nuestra América News Magazine.

[Foto por Susana González]

Se Va el Papa, Que Otros se Den Prisa

popeMaria Lourdes Pallais, Reporte IndigoReporte Indigo

Ya pasaron dos semanas y el mundo aún no se recupera de la renuncia del Papa Benedicto XVI –algunos la condenan, otros la elogian, la mayoría no la entiende- pero lo que parece una incógnita interesante es si el mundo tendrá la suerte de ver a otros seguir su ejemplo.

En pláticas informales se habla de muchas dimisiones, algunas necesarias, otras urgentes, la mayoría bienvenidas. Algunas por vejez y salud, como la del Papa. Otras, las más, por motivos políticos y/o económicos. Uno que otro, por cretino.

Desde el pasado 11, un lunes que se volverá efeméride en el calendario de moros y cristianos, en los pasillos de las oficinas se escucha “ojalá fulano hiciera lo propio”, refiriéndose a la decisión papal. “Quien debería de renunciar es zutano”. “Que se quede el Papa y ya se vaya mengano”.

La lista de los candidatos no es corta. En primera fila está el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien tiene dos meses en un hospital de La Habana recuperándose de un misterioso, pero a todas luces peligroso, cáncer que le provocó una grave insuficiencia respiratoria.

Pero el líder bolivariano morirá con las botas puestas. Después de la ausencia más prolongada desde que es presidente, lo vimos –ni más ni menos que el Día del Amor y la Amistad- feliz y rozagante de salud, con una sonrisa forzada, acostado en una cómoda cama rodeado por sus dos hijas, de mucho mejor aspecto que antes de su última operación. Son fotos sin duda retocadas pero evidencian que Chávez no ha muerto, y su gobierno se quiere jactar de que el comandante es un titán duro de roer. Y por supuesto, que no piensa dimitir.

Otro candidato longevo es Fidel Castro, de 86 años. Pero claro, el líder cubano oficialmente se retiró en 2008, cediendo el paso a su hermano Raúl, tras confesar que sufría de un mal intestinal del que fue operado en varias ocasiones.

No es ningún secreto que en Cuba no pasa nada sin que lo sepa, y autorice, Fidel. Que el Estado es él, y su hermano también, muchos aseguran que incluso en ese orden. Cierto, como lo prometió cuando dejó la presidencia, la isla ha vivido reformas importantes.

Pero que él sigue al pie del cañón en la medida de las limitaciones de su avanzada edad, a nadie le cabe duda. Como los Papas antes de Benedicto.

En América Latina hay por lo menos otro jefe de Estado que debería darle vuelta a la página. Es Daniel Ortega, en Nicaragua, quien ejerce el poder con la misma mano de hierro que lo hiciera el dictador que un día ayudó a derrocar.

Como Somoza en su momento, Ortega ha logrado un control casi absoluto, consolidando un modelo autocrático en un país donde los muertos no solo votan sino que a veces hasta son electos.

El otrora revolucionario sandinista, vuelto predicador, se siente llamado por Dios para ser líder de su pueblo hasta que el Creador le diga lo contrario. También un poco como el Papa. Pero, los que lo conocen aseguran que no seguirá el ejemplo de Benedicto. Y bueno, tampoco ha cumplido 70 años.

Del otro lado del Atlántico, hay un líder que forma parte de esta lista. Es el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy. Aunque no dimitirá, debería considerarlo por crear una crisis donde miles de españoles podrían morir de inanición.

Hay muchos más, pero cierro con uno de los pesos pesados de Japón, el ministro de Finanzas Taro Aso, quien, a sus 72 años, dijo sobre los ancianos: “Que se den prisa y se mueran” para aliviar la carga fiscal de los japoneses por su atención médica.

Taro Aso debería dimitir, por cretino.

Maria Lourdes Pallais es jefa de redacción de Reporte Indigo, donde esta columna fue publicada

[Foto cortesia de JeffFran]

Obama con la Mano en Hirviente Sartén del NRA

reporte indigoPor Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo

Barack Obama empieza el año, y su segundo mandato, con la mano en una sartén hirviente de doble mango: de un lado, la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) y del otro, un Congreso de mayoría republicana seducido por los dólares de los dueños de las armas.

Este 2013 tendrá que sortear “la batalla del siglo” anunciada por la NRA para impedir restricciones a la compra de armamento por civiles en Estados Unidos. La amenaza de la NRA, que se escuda en la Segunda Enmienda de la Constitución que consagra el derecho a poseer y portar armas, surgió luego de que Obama presentara un plan por 500 millones de dólares para hacer más estrictas esas leyes.

Los guerreros del campo enemigo son los mismos que aseguran que el presidente afroamericano es comunista y nació en Kenia. Ellos, o sus primos hermanos, lo han llamado “hipócrita elitista”. Cómo se atreve a aceptar protección para sus hijos al tiempo que promueve una “zona libre de armas para los demás”, dice un video que colgó la NRA.

obama carSon los mismos que dicen que los rifles no matan, que la gente sí; que hay que estudiar sus perfiles psicológicos y los de sus padres, no prohibir la venta de armas de fuego y cargadores de alta capacidad en Estados Unidos.

Son los mismos que acusan al psicólogo retirado Glen Rosen, quien encontró a seis niños huyendo de la escuela Sandy Hook en Connecticut donde Adam Lanza mató a 26 personas, de una “conspiración” con el gobierno al “inventar” la tragedia. También del lado enemigo, están los congresistas republicanos que reciben crucial apoyo económico de la NRA para sus campañas.

Según una gráfica del Washington Post, en 2012, 236 republicanos contra 25 demócratas recibieron apoyo de la NRA.

Y de acuerdo con un estudio citado también por el diario washingtoniano, 42 de los 100 senadores en la Cámara Alta aceptaron donaciones de la NRA en la pasada legislatura. En total, 88 por ciento de republicanos y 11 por ciento de demócratas del actual Congreso, en algún momento de su carrera política, recibieron apoyo económico de la asociación.

El debate

Es cierto que las armas no matan solas. Pero también es cierto que la gente puede hacerlo con mucha más precisión con un rifle que con un puño o incluso una cuchillada.

En este debate, uno de los más populares en las redes sociales en los últimos días, han surgido varios slogans, de uno y otro lado:
— Armas fuera del alcance de la gente no matan gente.
— Armas sin gente no matan.
— Gente sin armas no mata gente.
— Gente con armas mata mejor.

Juego de palabras aparte, todo indica que el ataque contra Sandy Hook fue la proverbial gota que derramó el vaso y, en general, los estadounidenses parecen estar más receptivos a aceptar restricciones en uno de sus derechos más preciados.

Según el Centro Pew, 85 por ciento de los consultados está de acuerdo en endurecer su venta, un resultado similar a la encuesta conjunta del Washington Post y la cadena ABC, donde nueve de cada 10 coinciden en incrementar el control.

Pero los dueños de las armas y los más de cuatro millones de integrantes de la NRA no participaron en esos sondeos. Y está claro que la NRA no obedecerá el llamado al “sentido común” de Obama.

Queda por verse si la Casa Blanca buscará algo más que una estrategia diseñada para construir apoyo político a las propuestas del presidente. Para sortear esta batalla sí necesitará armas de grueso calibre y fusiles de asalto.

Maria Lourdes Pallais, es jefa de redacción de Reporte Indigo, donde esta columna fue publicada.
[Foto cortesia de The White House]

‘Yo soy Chávez. Yo soy un pueblo ¡carajo!’

Por Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo

Es mediodía del 9 de octubre de 1967. El sargento Mario Terán le da el tiro de gracia a Ernesto “El Ché” Guevara, tras haberlo atrapado el día anterior en la Quebrada del Yuro, en Bolivia. Con esa muerte nace un célebre mito revolucionario en América Latina, el del muerto “que nunca muere”.

Hoy, casi 46 años después, la mayoría de las referencias al fallecimiento del Ché hablan de su “muerte física” porque hay el sentimiento de que su legado ideológico continúa. Y “El Ché” no habrá sido ungido como Santo por El Vaticano, pero sus fieles y devotos deben ser millones en el mundo entero.

Algo similar podría estar sucediendo con Hugo Chávez, quien se mantiene en silencio postrado en una incierta convalecencia en un hospital en Cuba desde hace casi un mes y no se presentará mañana jueves 10 en Caracas para tomar posesión como presidente. Ya las autoridades venezolanas han adelantado que la presencia del comandante enfermo era un mero “trámite”, aunque aparezca como requisito en la Constitución.

Y ayer, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, leyó un mensaje del vicepresidente Nicolás Maduro confirmando que el presidente electo “no podrá comparecer ante la Asamblea Nacional” y asumirá en fecha posterior.

No dudo que haya quienes consideren un sacrilegio comparar al comandante bolivariano con el Quijote de origen argentino del Siglo 20, pero, guste o no, ambos son mitos de las revoluciones en nuestra América.

Claro, el primero de dimensiones gigantescas, eternizado en aquella foto insignia que el fotógrafo cubano Alberto Díaz, conocido como Korda, le tomó hace medio siglo, con esa mirada que penetra montañas, su boina de guerrillero y el cabello alborotado, una de las imágenes más reproducidas, veneradas y comercializadas del siglo pasado.

Pero el segundo se le quiere acercar peligrosamente, incluso antes de morir si es que, en efecto, sigue vivo. Mientras su gobierno asegura que el paciente está “estable” asimilando bien el tratamiento “permanente y riguroso” para tratar una infección respiratoria que surgió durante una cuarta operación para atacar un cáncer de origen misterioso del pasado 11 de diciembre, el proceso de canonización en Venezuela ya inició.

Su imagen se transmite varias veces al día por televisión en el video #YosoyChávez, donde el líder bolivariano exclama “¡Chávez somos todos!”. Y en otro video “¡Yo soy Chávez. Yo soy un pueblo carajo!”.

El nombre del comandante bolivariano que casi ha regalado petróleo venezolano a los gobiernos de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), aparece plasmado como pie de foto en imágenes de personas que supuestamente lo admiran en Portugal, México, Colombia pero sobre todo en Venezuela.

Tras un fondo de música solemne, el líder que no conoce el silencio, como algunos le llaman, aparece recitando, besando niños y abrazando ancianos; hay fotografías de un Chávez adolescente bajo un cielo nublado, y termina con un Chávez meditabundo, bajo una lluvia torrencial, mientras aparece sobreimpresa la frase: “¡Yo soy Chávez!”.

Queda por supuesto la lógica sospecha de que todo es un montaje de culto a la personalidad del comandante.

Es en todo caso un claro intento de convertirlo en un icono religioso. A todas luces, un esfuerzo orquestado para perpetuar su figura, pero sobre todo su proyecto político cuando su presencia “física” falte o el líder quede inhabilitado.

Es decir, el principio de la creación del mito de otro muerto que nunca muere.

[Foto por Susana Gonzalez]

Maria Lourdes Pallais es jefa de redacción para Reporte Indigo, donde esta columna fue publicada

El ‘Tlatoani mexi quense del Siglo 21′ … o Napoleón?

Por Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo

Sergio Aguayo considera que Enrique Peña Nieto está obsesionado con la majestuosidad del Tlatoani, propia de sus colegas del siglo pasado.

Sus modelos, Álvaro Obregón, Carlos Salinas de Gortari y Napoleón Bonaparte, personajes que han demostrado una legendaria capacidad organizativa.

Es “un obsesivo con la eficiencia y los resultados” cuyo gran objetivo es restaurar, si no la monarquía de Maximiliano, sí “lo ceremonioso”, la “majestad de la Presidencia” priista de antaño, luego de dos sexenios de presidentes panistas desorganizados, sin estrategias claras, sin cuidar la forma.

Así retrata al presidente Enrique Peña Nieto, el analista y académico de Colegio de México Sergio Aguayo Quezada.

“Vicente Fox tuteaba a todo mundo y dejaba que lo tutearan a él… Felipe Calderón se rodeó de mediocres y era un desorganizado, igual que Fox. Peña Nieto lo que busca es restaurar la majestad de la Presidencia porque haciéndolo demuestra el éxito”, opina el politólogo en entrevista.

Esa forma de asumirse como Jefe de Estado “por encima de todos” ha quedado plasmada en su forma de operar los primeros días de gobierno, dice Aguayo.

“En lo que lleva de presidente, Peña Nieto no se ha confrontado directamente con nadie. El quiere poner por encima de todo mundo al presidente…”

En una reciente reunión con los gobernadores para anunciar el plan de seguridad, por ejemplo, para evitar que se pusieran a chatear durante la sesión, ordenó que les quitaran los celulares.

“Esos son los pequeños detalles que muestran no solo su obsesión con el detalle sino también el que se le respete. Que el tiempo con él lo tienen que dedicar a él”.

¿Qué tanto va a poder? Es imposible predecirlo porque el país está muy cambiado y muy revuelto, reflexiona el analista.

Lo que sí está claro es que la primera meta que se puso, quitarle poder a la Maestra Elba Esther Gordillo, es un “reto personal fuerte para él” porque ella es sin lugar a ninguna duda la mujer políticamente más poderosa de México, “más poderosa incluso que el presidente en muchos sentidos”.

En efecto, ella puede vetar políticas de Estado sobre las que ningún Estado que se respete puede claudicar: la educación.  Y lo ha hecho “de manera muy ostentosa”. Imposible ignorarla, claro. Es más, ella es su objetivo principal.

Por eso, Peña Nieto le dedicó cuatro horas el 7 de diciembre pasado para “darle el lugar que se merece” y discutir con ella el tema de la reforma educativa.

“En esa lógica, el tiempo que le dedica a cada uno es un indicador de la prioridad que tiene para él”.

La decisión que, junto con su equipo, hizo el presidente de darle prioridad a esta reforma “es un gesto muy planeado, por tanto debe haber una planificación previa muy cuidadosa”.

Y Aguayo opina que si no logra “darle una apretada” a Elba Esther, quitarle un poco –o un mucho- de poder, el presidente “va a perder muy rápido ese halo de Tlatoani mexiquense del Siglo 21”.

En su opinión, hubo un acuerdo con la Maestra en el que ella queda “públicamente doblegada”.

Pero todavía no está claro cuál será el desenlace de lo que, para Aguayo, es un acuerdo pactado de antemano con ella.

“Estamos viendo un forcejeo con La Maestra del cual todavía no sabemos el balance final. Creo que Elba Esther decidió jugársela y ha surgido una resistencia pública para poner contra la pared a Peña Nieto; los partidos políticos van a tener que decidir cuánto se endurecen”.

Aguayo se refiere a los bloqueos que han surgido de los partidos de oposición en lo que respecta a la reforma educativa, una de las leyes estrella del jefe de Estado priista.

Cinturón para otros

La Maestra será la meta más vistosa y la más poderosa, pero también están los gobernadores y presidentes municipales, a quienes Peña Nieto ha logrado, con la aprobación de la ley que controla sus gastos, meter en cintura.

También ellos, junto con las televisoras, son “actores políticos y económicos que se salieron de los límites que les marcan las instituciones” y que un presidente “que se precie” tiene que buscar la forma de controlar.

“Los gobernadores se han convertido en una fuente de inestabilidad económica y financiera muy grande y también de desgobierno político. La pieza maestra del proyecto (de Peña Nieto) fue unir a los tres partidos. A partir de ahí se ha facilitado todo”.

Y las televisoras –Televisa y TV Azteca– que, de acuerdo con Aguayo, “han rebasado los ámbitos de su competencia económica para meterse en la esfera política”, hasta telebancada tienen, también se han convertido en “feudos de poder político que ningún presidente podía tolerar”.

Menos EPN, quien es muy consciente de que el presidente es Él. Intolerable que otros pretendan compartir ese poder.

Lo faltante en seguridad

Para Aguayo, la nueva estrategia de seguridad “es una mejoría notable” a la pretendida guerra contra el narco de Calderón que a todas luces ha sido un fracaso con más de 70 mil muertos.

Pero hay un elemento que le falta, por lo menos en la versión hasta ahora difundida.

¿Qué hará con Estados Unidos? ¿Habrá “una mayor beligerancia” hacia el vecino del norte que toque “la fibra nacionalista” con solo mencionar la posibilidad de legalizar las drogas?, se pregunta Aguayo.

[Photo de Sergio Aguayo cortesía de Reporte Indigo]

Maria Lourdes Pallais se jefa de redacción para Reporte Indigo, donde esta columna fue publicada.

El último pas de deux

Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo
Falta poco para el Super Tuesday del próximo 6 de noviembre. Muchos asumen que ya ganó Obama, especialmente después de escuchar a un confuso e incoherente Romney en el tercer y último debate presidencial.

Pero ojo. Aunque las encuestas post-debate den como ganador al demócrata, nada está escrito en piedra.

No olvidemos que hay un empate técnico entre ambos candidatos en voto directo popular y nueve estados indecisos (Ohio, Virginia, Florida, Nevada, Carolina del Norte, Wisconsin, Nueva Hampshire, Iowa y Colorado) que representan 110 votos del Colegio Electoral.

Y es que el tema del último encuentro entre ambos fue política exterior, no precisamente un asunto que aporte o reste votos cruciales en Estados Unidos. Pocos conocen, y a menos aún les importa, lo que pasa allende sus fronteras mientras no sea terrorismo en casa, a la Bin Laden.

Hay excepciones. Si alguien se interesa por la política exterior de Estados Unidos (sin contar a la millonaria industria armamentista por supuesto, que vota por la guerra) son quienes opinan que Obama ha mejorado la desastrosa imagen internacional que le dejó Bush de recuerdo. Esos son incondicionales del presidente. Su voto duro.

Pero hay que decirlo: debatir sobre política exterior siempre ha sido más fácil para un presidente. Después de todo, él recibe información de inteligencia precisa y clave de generales y diplomáticos, todos los días.

Y el lunes pasado en la Universidad de Lynn en Boca Ratón, en el Estado clave de Florida, Obama utilizó esa carta a su favor:

“Sé que usted no ha estado en condiciones de operar la política exterior”, dijo condescendiente. “Pero cada vez que ha dado una opinión, se ha equivocado”.

Si no siempre equivocado, algunas veces fue contradictorio. En todo caso, fue obvio que el ex gobernador de Massachusetts se sentía más a gusto hablando de educación o economía, aunque también tuvo acceso a reportes de inteligencia sobre política exterior desde el mes pasado.

Claro, no es lo mismo leerlo que vivirlo. Y se notó. La noche del lunes pasado, el republicano debatió sobre Irak, Siria, Afganistán, Irán, Medio Oriente como si estuviera tratando de recordar lo aprendido de memoria.

Pero el tema no es quien sea el mejor candidato para ocupar la Casa Blanca. Eso no se decidió en el último debate. Ese caldo se cuece aparte.

El encuentro arrojó otro tipo de luces. Más reveladoras quizá.

1. Obama y Romney coinciden en que “América” (léase Estados Unidos de América del Norte) es “una nación indispensable” (Obama) o, dicho por su rival republicano, “la esperanza del mundo”.

2. Al moderador a veces le costaba que ambos se ciñeran al tema propuesto. Un botón de muestra: “Permítanme volver a la política exterior. ¿Puedo volver a la política exterior?”, dijo Bob Schieffer en por lo menos una ocasión.

3. El debate dejó los sellos visuales de ambos candidatos. De Obama, recordaremos su estampa y su mirada intensa. Del republicano, su robótica sonrisa congelada.

4. América Latina solo fue mencionada en una ocasión. Fue Romney el responsable. “La oportunidad para nosotros es América Latina, no China”, dijo el republicano en un fallido intento de atacar la posición de Obama sobre China.

5. ¿Y México, el principal socio comercial y vecino que sufre las consecuencias de una guerra inventada por Calderón pero alimentada por el consumo en Estados Unidos? Bien gracias.

Maria Lourdes Pallais es jefa de redacción de Reporte Indigo

[Photo cortesía de Comission on Presidential Debates]

Las Frases de los Debates

Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo

Sí, de acuerdo, ganó Obama pero no fue una victoria aplastante, ni parecida a la de Romney en el primer debate. Y es que el presidente solo tenía que estar. Estar sin ignorar a su adversario como lo hizo en el primer encuentro.

Un Obama imperial y un Romney robótico aparecieron en escena ante 80 votantes indecisos de los que solo 11 formularon una pregunta en el encuentro moderado estupendamente por la periodista de CNN, Candy Crowley.

Es cierto que las primeras encuestas sobre el segundo debate presidencial dieron como ganador a Obama, pero por un estrecho margen sobre Romney, quien también logró asestar duros golpes al presidente.

Un poco arrogantes ambos pero sin duda Obama comunicó mejor, aunque nunca como en aquellos legendarios días de su primera campaña electoral, cuando su solo caminar inspiraba sueños y pasiones.

Y es que el ejercicio del poder siempre afecta al habitante de la Casa Blanca. Como al de Los Pinos o al del Palacio del Eliseo o a la actual de la Casa Rosada. Nadie es inmune a ese deterioro.

En realidad, el ganador fue el debate mismo. Es de lo mejor que tiene el sistema electoral del vecino país desde 1960, cuando se enfrentaron un vigoroso Kennedy y un ojeroso Nixon. Lo vieron 70 millones de almas. Ganó Camelot.

Y hay frases que eternizarán este show business político que los estadounidenses hacen tan bien.

En 1976 una de ellas pasó a la historia por desafortunada: “No hay dominación de la Unión Soviética en el este de Europa”. Le correspondió a Gerald Ford en su debate con Jimmy Carter. Perdió las elecciones.

Y en 1984, la de Walter Mondale frente a Ronald Reagan a propósito de la edad del segundo. Elegante, el ex actor contestó: “No voy a hacer de mi edad un tema de campaña ni tampoco voy a explotar la juventud e inexperiencia de mi adversario”. Ganó Reagan.

A Dukakis, un opositor de la pena de muerte, se le preguntó en el debate de 1988 contra George Bush padre si cambiaría de opinión si su esposa Kitty fuera violada y asesinada. Dukakis, en vez de atacar la cuestión, respondió: “No, no creo. Me opondré a la pena de muerte toda mi vida”. Perdió Dukakis.

Y la respuesta contundente de Ross Perot a George Bush en 1992. Bush intentó atacar a Perot en el flanco de la experiencia y éste le devolvió la ofensiva con una frase demoledora: “Experiencia en endeudar al país en cuatro mil millones de dólares seguro que no tengo”. Pero no ganó Perot.

En el debate del martes pasado, la frase más significativa podría ser la de Obama, cuando dijo “mi plan de pensiones es mucho menor que el suyo”.

Pero que el debate lo ganó, no me cabe ninguna nuda.

Fueron 90 minutos de apasionante espectáculo televisivo visto por millones y al mismo tiempo, un importante ejercicio democrático; este sí un modelo digno de exportación, no como los malls y los casinos.

A tres semanas de las elecciones y con tres por ciento de indecisos, fue el principal evento político en la historia de las redes sociales –generó 12.24 millones de comentarios en Twitter y Facebook– y el tercero entre los principales eventos de cualquier tipo, superado por los Grammy y los MTV Video Music Awards.

Si alguien perdió, fue México. El tema migratorio, aunque lo ganó Obama, lo perdió este país porque nadie parece tener la voluntad política para resolverlo. Especialmente en lo que respecta a la operación “Rápido y Furioso”.

Aunque es cierto que el presidente fue brillante cuando tocó el tema de la inmigración, que por primera vez aparece en un debate de esta campaña, quedó claro que no será una prioridad para el próximo gobierno, sea del republicano o del demócrata.

Maria Lourdes Pallais es la jefa de redacción de Reporte Indigo.

Este artículo fué publicado originalmente en Reporte Indigo.

[Foto cortesia de Commission on Presidential Debates]

Chávez Mantiene su Hegemonía en América Latina

Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo                                                             

Los gobiernos de Cuba y Nicaragua respiran con alivio luego de que miles salieran a las calles en Caracas la noche del domingo pasado a celebrar la victoria de Hugo Chávez en los históricos comicios electorales.

Con la “avalancha bolivariana” de votos que recibió el domingo pasado, una importante inversión china en puerta y el reciente ingreso de Venezuela al Mercosur, Hugo Chávez mantendrá hasta el 2019 su indiscutible liderazgo en América Latina. Claro, si su salud se lo permite.

Y es que, guste o no, Chávez continuará gobernando uno de los países con las mayores reservas petroleras del planeta.

El comandante seguirá sin duda apoyando al gobierno de Raúl Castro en Cuba, al de Daniel Ortega en Nicaragua y a sus socios de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) en América Latina.

Sus grandes enemigos son internos. La corrupción, la inseguridad, la violencia (hubo 19 mil asesinatos el año pasado), la crisis eléctrica (con apagones que duran 10 horas) y los malos funcionarios.

A esto se le agrega una oposición mas integrada, con un buen candidato al frente de unos seis millones de venezolanos.

Pero, como el estupendo demagogo que es, prometió ser un mejor presidente.

“Sin duda he cometido errores, pero estoy totalmente dispuesto a trabajar más duro”.

La inclusión social chavista

El gran éxito de Chávez es haber logrado una justicia social en una nación donde las madres venezolanas de escasos recursos antes tenían que comprar comida de perros para alimentar a sus hijos.

Limitado por un cáncer que la noche del domingo pasado parecía haber desaparecido de su humanidad, el ex teniente coronel sabe que conecta con su pueblo al margen de las instituciones.

Aunque muchos lo acusan de haber convertido al Estado en una suerte de “agencia de publicidad personal”, nadie niega que existe “una gran masa popular que le es devota, a los que cambió la vida y les hizo cobrar importancia de su protagonismo social”, dijo, en declaraciones al diario El País, Alberto Barrera, autor de la biografía “Chávez, sin uniforme”.

Y es que llegó al poder tras la implosión del sistema de partidos en 1998, cuando la élite política estaba sumida en la desigualdad, el clasismo y el racismo.

Chávez logró reducir el analfabetismo, bajándolo del 6 al 3 por ciento; instaló mercados populares con productos baratos y facilitó el acceso al crédito de las clases medias.

La “batalla perfecta”

Esperábamos un final ajustado y hasta violento, pero nada de eso ocurrió el domingo pasado tras la victoria del líder bolivariano con aproximadamente el 54.4 por ciento de los votos y una ventaja de casi 10 puntos sobre su rival Capriles.

“Para saber ganar hay que saber perder. Yo soy un convencido que este país puede estar mejor”, dijo el líder opositor de 40 años cuyo discurso de aceptación fue conciliador.

“Quiero agradecer a los más de seis millones de venezolanos que hoy me dieron su confianza.

“Quiero decirles que cuentan conmigo, que estoy a su servicio. Pero también los otros venezolanos que votaron por una opción distinta”.

Muchos dicen que aunque perdió, ganó Capriles. Pues por primera vez en muchos años la oposición tiene una identidad popular y una alternativa real.

“El liderazgo de Henrique Capriles no muere con una derrota electoral” dijo Luis Vicente León, director de la encuestadora Dataanalisis vinculada a la oposición.

Para sus adversarios politicos, Chávez sigue debilitado por el cáncer.

Pero para sus seguidores, ahora más que nunca su popularidad surge fortalecida, aunque el país ignore su verdadero estado real de salud, el gran secreto de Estado.

Analistas aseguran que no es “sano” para ninguna democracia que un presidente se mantenga en el poder dos décadas, pero eso no parece importarle al líder bolivariano.

Porque está seguro de ser el único que puede conducir a Venezuela (y de paso a sus socios en la región) al “socialismo” del siglo 21 sin por ello abandonar una política pragmática que incluye vender petróleo a Estados Unidos.

En tanto, con la promesa de que ni una familia venezolana quedará sin vivienda al culminar este período presidencial (2013-2019), llevar el desempleo a cero, ser eficiente y “mejor presidente”, Hugo Chávez continúa su destino mesiánico de conducir un proyecto socialista. Amén.

[Foto Cortesía de Reporte Indigo]

Maria Lourdes Pallais is jefa de redacción para Reporte Indigo en el D.F.

Ojo Con el ‘Patio Trasero’ de México

Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo

Tache en elemental política exterior para Enrique Peña Nieto en su primer viaje al extranjero. El nicaragüense Daniel Ortega y el salvadoreño Mauricio Funes adujeron problemas de agenda para no asistir a la gira que el presidente electo inició ayer en Guatemala, a la que convocó a todos los presidentes del istmo. PY es que el priista cometió un error de principiante, uno que nos hace pensar que no solo no ha leído la Biblia de cabo a rabo, sino que tampoco conoce las reglas diplomáticas del buen vecino.

Además de informarle sobre las grillas entre los presidentes que se disputan el liderazgo del istmo, Peña Nieto necesita que alguien de su equipo le explique que, en la región que algunos conocen como “el patio trasero” de México, también hay protocolos, y dignidad, por supuesto.

Lo hizo Funes en velado lenguaje diplomático. Se disculpó de asistir a la convocatoria porque tenía otros “compromisos programados” previamente.

Agregó que la cita debe hacerse a través de la presidencia del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), que este semestre tiene Nicaragua.

“Para reunirnos con los presidentes en cualquier país de Centroamérica (…) había que hacerlo a través de la presidencia pro témpore del SICA, que en estos momentos está depositada en el presidente Daniel Ortega”.

Siempre con ese terso estilo de la diplomacia, Funes también puso en evidencia la ignorancia del equipo de transición de Peña Nieto:

“Probablemente, no estoy seguro, el protocolo del presidente electo mexicano no tenga conocimiento de que existe una presidencia pro témpore (del SICA), que es a través de la cual se cursan este tipo de solicitudes”.

Y, acto seguido, el salvadoreño ofreció una alternativa a su casi colega mexicano; celebrar el encuentro “en una próxima oportunidad y que esa próxima reunión puede ser perfectamente coordinada y convocada por el presidente Daniel Ortega como presidente pro témpore del SICA”.

¿Habrán omitido informarle al Señor Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos que Funes y Ortega son aliados?

¿Y que el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, un ex militar, acusó a Funes recientemente de dejarse boicotear por Estados Unidos y no asistir a la cumbre sobre drogas celebrada en marzo pasado?

¿Olvidó acaso Peña Nieto que Ortega fue uno de los primeros mandatarios que le enviaron una carta el mismo 2 de julio felicitándolo por su victoria e ignorando que aún no era oficialmente presidente electo? Quid pro quo.

Está bien aceitar la relación de México con Colombia, Chile, Argentina, Perú y Brasil. Pero es mucho mejor priorizar el combate al narcotráfico (léase camionetas con 9 millones de dólares y logotipo de Televisa en Nicaragua) y aumentar el comercio con América Central. Dos temas claves para Peña Nieto: narcotráfico y comercio.

Y que no se olvide el priista de Costa Rica, conocida como “la Suiza de América”, y de Panamá, interesante enclave para investigar el tema de lavado de dinero que la banca mexicana conoce tan bien, y el gobierno, evidentemente, tan mal.

Y Cuba, ¿para cuándo? ¿O pertenece la isla al continente africano en el mapa de los asesores de Peña Nieto?

Maria Lourdes Pallais es jefa de redacción de Reporte Indig

[Foto por Reporte Indigo]

Se Acerca el Día D y Chávez Sigue Vivo

Maria Lourdes Pallais, Reporte Indigo
Y es que falta menos de un mes para las elecciones en Venezuela, y Hugo Chávez sigue vivito y coleando. Su régimen autocrático parece intocable.

El “Correcaminos”, como se autodenomina su rival Henrique Capriles Radonski, no ha logrado alcanzarlo.

La mayoría de las encuestas, incluyendo Datanálisis, cercana a la oposición, ubican al caudillo bolivariano entre 15 y 20 por ciento por encima del opositor, cuyos seguidores hablan de un voto oculto e indeciso que solo se hará evidente el próximo 7 de octubre.

De lo que sí no hay duda es que el cáncer de Chávez ha sido la gran épica de su campaña. Todo ha transcurrido como un secreto de estado que le ha servido para aceitar ese talento histriónico que tanto irrita a sus adversarios.

Así, desde que el periodista venezolano Nelson Bocaranda lanzó la exclusiva al mundo. Chávez tenía cáncer. Le apareció por primera vez en junio del año pasado. Fue operado en Cuba dos veces, al parecer con éxito. Luego de varias sesiones de quimoterapia, en febrero de este año, una recaída lo obligó a regresar al quirófano.

Desde entonces, ¿cuántas veces se ha insinuado que su salud no aguantaría el trajín de la campaña? ¿Cuántos apostaron, en público y en privado, que no llegaría a la recta final, o que, si llegaba, lo haría muy diezmado, lo que garantizaría su derrota?

Tenían razones para sospecharlo.

El ex militar se desaparecía a La Habana por demasiado tiempo, sufría ataques de gripes de manera recurrente.

Y sus detractores lo aprovechaban todo para difundir el rumor: le faltaban pocas semanas de vida.

“Si estas elecciones son ‘la vida o muerte de la revolución’, tal como lo ha dicho el mismo Hugo, ¿no debería estar el candidato rojo todos los días en la calle, tal como hacía en el pasado? ¿Será que no puede?”, escribió un seguidor de Capriles de manera reciente en un diario caraqueño.

Y de pronto, cual ave fénix, el líder bolivariano resucitaba, hinchado a veces, demacrado otras, pero ahí estaba.

Claro, la propaganda electoral lo rejuvenecía con dibujos del presidente montando en moto, jugando al basquetbol o bailando rap.

Pero ahí sigue.

No ha dejado esa picardía malévola que gana el corazón de muchos y que ha provocado el desprecio de otro montón.

Sus apariciones en público son más shows de entretenimiento que actos políticos. No olvidemos: durante sus años en el ejército, se distinguió como animador de actividades recreativas.

Incluso, el propio “Coyote” (como le llama Capriles) hace poco anunció que, por su salud, estuvo evaluando renunciar a sus aspiraciones de ser reelecto y dejar la política.

“Llegué a pensarlo y lo hablé mucho con Fidel Castro esos días, hace pocos meses, asumir una campaña tan exigente como ésta. Sin embargo, me propuse hacer el esfuerzo y gracias a Cristo y al amor del pueblo, deseo seguir viviendo por ustedes”, dijo el pasado 8 de septiembre en una concentración de partidarios en Caracas.

¿Más show mediático dirigido al rating? Muy probable.

Hugo Chavez conoce el poder de las palabras por televisión. Y todo indica que el del cáncer tampoco lo ha doblegado.

[Foto por Susana Gonzales para News Taco]

Periodista y autora Maria Lourdes Pallais es jefa de redacción de Reporte Indigo.

Falta Comida Basica en Mexico, Que Coman Pastel

Ramon Alberto Garza, Reporte Indigo                                                                     

Los pueblos suelen ser muy tolerantes. Soportan tiranías, se levantan de las crisis, sobrellevan abusos, capotean tempestades. Pero lo único intolerable, inadmisible, es el hambre.

Y por una razón u otra, en este 2012, México está padeciendo una histórica carestía alimentaria que podría provocar consecuencias insospechadas a fines de año.

El precio de los productos básicos –maíz, frijol, huevo– está por las nubes. Y el salario, casi inmóvil, cada día alcanza para comprar menos, mucho menos.

Las explicaciones sobran. Y todas son muy convincentes. Técnicamente impecables, pero humanamente indefendibles.

La más simple es que Estados Unidos, el granero del mundo, está viviendo la peor sequía en 70 años. No hay producción suficiente de granos y, en consecuencia, los precios internacionales se disparan.

Le ecuación empeora con una oferta estadounidense de granos cada vez más limitada y una demanda de las nacientes clases medias orientales cada vez más desenfrenada.

Y si consideramos que el maíz y el sorgo son dos cultivos de los que depende la producción de huevo, pollo, carne y aceites, la consecuencia natural es una elevada carestía.

El cuestionamiento de fondo es: ¿por qué, teniendo abundancia de tierras fértiles y contando con el agua de tantas cuencas, no alcanzamos una autosuficiencia alimentaria básica?

¿Por qué en el primer semestre de 2006 importamos 339 millones de dólares de maíz y ahora, en el mismo periodo de 2012, alcanzamos mil 931 millones de dólares, seis veces más?

¿Por qué seguimos dándole la vuelta a los cultivos transgénicos cuando, al final del día, lo que importamos de Estados Unidos o de Sudáfrica son semillas genéticamente modificadas? ¿Importar sí, producir aquí, no?

¿En qué momento, después de la firma del TLC, se nos salió de control la importación de productos agrícolas, que al irse liberando gradualmente, acabamos presos de una mayor dependencia alimentaria?

¿Fue adecuada la negociación de la apertura agrícola o estamos pagando el precio de una mala negociación?

¿A quiénes beneficiaron los apoyos de Procampo, los créditos de Financiera Rural y tantos otros programas agrícolas?

Se pueden dar sesudas explicaciones. Pero en la realidad, lo que importa es que el salario mínimo de hoy compra muchísimo menos que hace seis años.

La mitad de los huevos, menos de la mitad de frijoles y 40 por ciento menos tortillas que en 2006.

Y esas estadísticas no son negociables, ni pueden ser maquilladas con doctas explicaciones. Son cifras que calan hondo, en la boca del estómago de millones de mexicanos.

Podremos estar nadando en corrupción, apanicados por la inseguridad, indignados por el manejo electoral, alarmados por los rechazados en las universidades o azorados por la creciente impunidad. Todo eso es políticamente manejable.

Lo que es insostenible es que cada día son más los mexicanos que extienden la mano por una tortilla, un trozo de pan o un huevo con frijoles, y no les alcanza.

Y al que lo dude, que voltee a ver el papel que jugó el hambre en las grandes revoluciones en todo el mundo, comenzando por la francesa.

Por supuesto que no faltarán las modernas María Antonietas que desde sus tronos burocráticos digan que a falta de pan, el pueblo coma pasteles.

Por desgracia, el pan –incluidos los pasteles– dejó de ser una opción barata y una esperanza política en México.

Se lo engulleron Vicente Fox y Felipe Calderón en dos sexenios de excesos. Y nos dejan como lastimosa herencia los juegos del hambre.

(Photo by Bonni Alexandra Pacheco)

El periodista Ramon Alberto Garza es director general y fundador de Reporte Indigo. Lo pueden seguir en Twitter @indigonewsman